martes, 17 de noviembre de 2020

La laguna encantada

 


¡Cuac, cuac, cuac! Era el sonido que cada mañana o atardecer motivaba a José, visitar la zona con la esperanza de cazar un pato salvaje de la laguna para que por lo menos en un día, dejaría de comer lo de siempre: frijol con arroz y ralo ralo hilitos de carne seca que su mama lo daba. Era joven, atrevido y arriesgado para su edad. ¡Cuac, cuac, cuac! Pasaban los patos cerca muy cerca a él y solo atinaba a estirar los brazos ya que no podía meterse al agua ya que  meses antes, tres personas se ahogaron en ella.

            Horas y horas contemplando el paso de los patos, ideó una forma de cazar a uno de ellos por lo menos. Se hizo de un grueso carrizo y en la punta colgaba en hilos con anzuelo uno que otro maíz seco o mote. Pasado las cinco de la tarde, un pato se eleva de las aguas de la laguna, come el mote y ¡zas! Su pico queda enredado en el anzuelo, lo jala rápidamente, pero, más veloz fue un cuerpo alargado y de colores que enroscó el frágil cuerpo del pato y José vio como ante sus ojos, una serpiente con ojos brillantes como fuego, tragaba al ave. Antes de perderse en las aguas, la serpiente miró fríamente a José, él, temblando y con los pelos de punta, se dejó caer por la loma.

            De bruces entra a la casa y se desmaya, José. Su madre, la anciana, Matilde, le ayuda a reponerse y le limpia la baba en la unión de sus labios prietos y secos. Ella lo miraba con cariño, él cerraba sus ojos para no contar los hechos. ¿Otra vez te juiste a la laguna, di? José, en silencio, no atinaba a decir nada. ¿Cuándo dejarás de ser resabido y por una vez me haces caso? ¡Mamá, aishito estaba el pato! pero una culebra me quitó. Lo agarró la cabeza y cariñosamente le trajo a su pecho ¡mijo, no lo vuelvas hacer, por favor! Como quién le frota sus manos por su cabeza, remojando su pelo con aguardiente caliente, le contó la historia.

            Mi abuelo cuando vivía, José, y eso ya es por los años 1840 nos contaba que esta laguna nació luego de unas fuertes lluvias que azotaron Chachapoyas. Cinco días de intensas lluvias cayeron en la ciudad. Unas nubes negras que venían de Conila, cruzaron zumbando nuestro cielo y misteriosamente se formó una laguna aquishito nomá y desapareció las aguas en “El Tapial”. Desde ese día, vimos como crecen las totoras, salen los patos y dormitan cerca de los árboles cientos de lechuzas. Tu abuelo, Manuel, cuando era chiquita me dijo que los jueves  no se podía pasar a la media noche porque las aguas parecían que saltaban para abrazarte y ahogarte y que desde que nació la laguna, aparecen al morir el sol dos doncellas que se peinan su larga cabellera con peines de huesos de peces dorados que, en setiembre de cada año, saltan en las aguas de la laguna y nadie los puede pescar porque pese a que lo capturaban con el anzuelo ¡ploc!., desaparecían como acto de magia y de lejos se escuchaba una irónica sonrisa.

            Por eso, mijo, es que esta laguna parece encantada porque muy pocas personas pueden dominarla. La que siempre se lo ve por allí es a Doña Bertila que en el barrio todos dicen que es una buenísima bruja. Pa´ ella dicen en el pueblo que es una de esas doncellas ya que los que van a verla para que los cure, en su mesa encuentran ojos de sapo, escamas de serpientes gigantes, patas de conejo disecado y picos de lechuzas como si fuera su collar. Ella, es la que entra a la media noche de los jueves, se baña y cuando sale y se seca, un fuerte olor a azufre se huele en el barrio…

            En octubre de 1963 con la construcción del Hospital de Chachapoyas, desaparece la laguna, empleando miles de toneladas de piedras y drenajes para que las aguas vayan por las calles de Tushpuna y Yance. Desde ese año hasta 1973 suceden muchos casos extraños, como en la zona de maquinarias se prendían y apagaban los motores, sentían y veían a personas que caminaban en una pierna, se cerraban y abrían las puertas con sonidos escandalosos y la última vez de esas cosas extrañas, es la tarde de junio de 1972 donde se crea un pequeño remolino en la plazuela, va tomando forma y elevaba la basura de las calles por lo menos unos trescientos metros. Este extraño fenómeno cobró fuerza y recorrió casi todo el perímetro del hospital hasta entrar por la puerta principal, tomar fuerza y romper decenas de Eternit que cubría el techo del Hospital. Ante el ruido que generaba el remolino, mucha gente cansa cansa subió a Burgos y contempló este inusual fenómeno y casi en coro dijeron ¡Hasta que por fin se fueron! Simultáneamente, en el área de mantenimiento, dos culebras enormes agonizaban conforme el remolino desaparecía. Desde aquellos años, el pueblo se olvidó de la laguna, de las brujas, de los patos, de las doncellas, del tractor enterrado por el área de emergencia y dentro del Hospital, el personal y pacientes comenzaron a desarrollar sus actividades con total normalidad.

            Doña Matilde, con todas sus fuerzas, cargó a la cama a José, quien dormitando balbuceaba ¡Gracias, mamita, gracias!

 

NOTA: Es una historia recreada en base a lo contado por varias personas, entre ellas, mi suegro que fue el primer trabajador del Hospital de Chachapoyas: Sr. Fidel Mesía Vargas.

Recreación: Manuel H. Cabañas López

jueves, 16 de enero de 2020

Amazonas: mágica y tierra de hombres sin igual.




El 2021 es un año clave para todos, pero enero de ese año, Chachapoyas se adelanta a las celebraciones del Bicentenario, por lo que no será un año cualquiera y tenemos que prepararnos para que sea singular, brillante y fuera de lo común. De todos mis escritos sobre Amazonas, he ratificado y ensalzado sus virtudes, potencialidades y hasta he presumido de mi orgullo por haber nacido en esta ubérrima región.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Jhony, el huayacho polifacético



Mendoza, está comprobado que es una tierra de gran belleza natural. Que en su suelo florecen las más bellas flores, tanto humanas como naturales. Que se respira a sencillez, amistad, respeto y alegría. Que en su tierra viven en armonía la historia, los cambios y también sus genios. La tierra del huayabamba, desnuda en cada metro cuadrado, la creatividad e ingenio de sus hijos. Hoy, los presento a uno de ellos.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Fidelísima ciudad: Antecedentes históricos de este título honorífico a Chachapoyas



 Se habla mucho sobre el título honorífico de FIDELISIMA con que ostenta la ciudad de Chachapoyas. Hurgando datos en la historia, rescatamos este documento que permitirá conocer un poco más de nuestro pasado

martes, 19 de noviembre de 2019

Mendoza: tierra de las mushas




Quizá muchos de los que leen este artículo, sepan el encanto de la provincia de Rodríguez de Mendoza, otros; habrán escuchado que en Amazonas y bien al sur existe una tierra donde los ojos de las mujeres se confunden con el cielo y su cabello rubio se comparan con los rayos del sol. Yo también escuché lo mismo y tengo mucha cercanía con esta hermosa tierra y por razones bien contundentes. En Limabamba nació mi madre, en Callejón viven mis suegros y los abuelos de mis hijos.

lunes, 16 de abril de 2018

San Pedro de Utac: Entre la niebla, el tiempo y la fe


         
   Desde lejos te llama la atención su monocromía. Sus techos son marrones y tejas, sus paredes color tierra. De cerca, sientes que regresas al pasado. Tocas sus paredes, sus legados, sientes que la fe inquebrantable de un pueblo te transmite su energía pese a su silencio, hasta diría, abandono. Es San Pedro de Utac, el legado de los Chachapoyas, que convive con la neblina, la soledad y el silencio.

miércoles, 11 de abril de 2018

LEY PROVINCIA DE UTCUBAMBA



Crean en el Departamento de Amazonas, en la Provincia fronteriza de Bagua, la Provincia de Utcubamba, cuya capital será el pueblo de Bagua Grande que se eleva a la categoría de ciudad.